31 de octubre de 2013

ARTE Y HARTISMO. MANIFIESTO HARTISTA. Versión completa



A comienzos del siglo XX cada movimiento vanguardista respondía a la inquietud de un grupo de artistas que lanzaba al mundo una serie de intenciones, recogidas en un manifiesto. Normalmente se mostraban HARTOS de su situación y hacían recuento de sus filias y fobias, indicando así su ideario. Hoy, un siglo después, en la época del supuesto triunfo de la Vanguardia, los movimientos artísticos son cosa de los comisarios, que recorren diferentes galerías y centros de estudio buscando “artistas emergentes” que ilustren su idea para ese año de lo que debe ser la novedad en arte. Ya nadie cuenta con los artistas. Hemos pasado de ser los que protestaban y revolucionaban el mundo a ser sumisos vasallos de un banquete para los Señores, del que sólo tenemos derecho a las migajas. Hace años que los movimientos artísticos del arte oficial no nacen de la inquietud de los artistas. Y hace años que los manifiestos artísticos se consideran anacrónicos. Pero hoy, más que nunca, los artistas necesitamos alzar la voz, y ¿por qué no? publicar manifiestos.

Nosotros, como antaño nuestros bisabuelos, estamos ya HARTOS de esta situación absurda e injusta que en el mundo del arte se ha aceptado como normal. Hartos de que la pintura, el dibujo y la escultura, pese a vivir un momento grandioso, se ignoren en los salones oficiales de hoy en día, como si no existieran, como si hubiesen muerto. Hartos de que la atención mediática y los dineros públicos vayan a un tipo de arte y de artistas que suponen una ínfima minoría, que no representa a la realidad de nuestra profesión. Hartos de que el arte se haya convertido en un espectáculo de feria para millonarios. Hartos del elitismo y la hipocresía. Hartos del arte oficial. Por eso fundamos hoy nuestro movimiento artístico llamado Hartismo. Y como antaño, los (H)artistas queremos presentarnos al mundo con este Manifiesto.


MANIFIESTO HARTISTA
Contra el anti-arte, el conceptualismo, la impostura y el culto al artista ególatra. El arte es de todos.

1. Estamos HARTOS del arte oficial. Ese arte, sus artistas y su entorno se han vuelto tan soberbios, tan vanidosos, que creen vivir por encima del mundo, ocupados sólo en mirarse el ombligo, y debatir sobre el sexo de los ángeles. Aquí abajo, los hartistas trabajamos con nuestras manos, en y para el mundo real, haciendo del arte nuestro día a día y buscando en él nuestro sustento. El Hartismo es una apuesta por la humildad, la honestidad y la sencillez. Para los hartistas el arte es una profesión más, ni divina ni especial, y como en cualquier otra profesión la excelencia se logra sólo tras años de práctica seria y continuada.

2. Estamos HARTOS de elitismo, de que el arte sea sólo para unos pocos privilegiados.

Queremos que el arte sea devuelto al público, a las calles. Que salga de su encierro e impregne de nuevo la vida cotidiana, embelleciendo cornisas, farolas, rótulos...

Rechazamos las galerías y museos elitistas del arte oficial, a los que nadie entra; salas vacías e impolutas, como templos de un dios inaccesible. Queremos salas acogedoras, con asientos cómodos donde ver los cuadros de cerca, charlando tranquilamente mientras se toma un café.

3. Estamos HARTOS de dejar que sólo opinen gurús y “expertos”. El Hartismo anima al público a que opine libre y sinceramente sobre arte, y más sobre el arte actual. Porque el arte es de todos, también de quienes lo pagamos con nuestros impuestos. La mayor partede las personas se ríen en confianza de los estrambóticos montajes que el Poder presenta como arte.

¿Por qué hacerlo sólo en privado? Riámonos abiertamente del arte oficial, de las cosas pretenciosas, ridículas y huecas que las pretenciosas, ridículas y huecas mentes de comisarios, artistillas y políticos nos presentan como Arte con mayúsculas.

4. Estamos HARTOS de oír una y otra vez la consigna interesada de que el arte ha muerto, la pintura ha muerto. La evidencia es otra; lo que vive pese a todas las dificultades, pese al ninguneo de que es objeto, es la pintura. En cambio, lo que necesita inyecciones constantes de dinero público para sobrevivir son las “modernas” manifestaciones del arte oficial.

Los hartistas estamos hartos de que el dinero público se destine a sufragar actividades extravagantes, propias de una atracción de feria, que avergüenzan a la mayoría de la población, que es quien las paga, y no gustan a nadie. Actividades y actitudes que están logrando desprestigiar al arte actual y a los artistas que queremos practicar nuestra profesión con seriedad.

5. Estamos HARTOS del anti-arte. Partiendo de una idea jocosa de Duchamp en determinado momento histórico, el anti-arte ha llegado a ser el nuevo academicismo, el nuevo arte oficial. Justo el enemigo contra el que se acuñó el término. El propio Duchamp rechazaba que sus Ready-Made se tomasen como arte... nosotros preferimos creer a Duchamp que a sus exégetas.

Nada tendríamos contra el anti-arte si no fuera por un pequeño detalle: el anti-arte no quiere convivir con el arte; tiene como propósito su negación, y necesita exterminarlo para poder ocupar su lugar. Los anti-artistas saben que si hay arte cerca nadie presta atención al anti-arte: ante un buen cuadro y una lata llena de caca la gente normal suele preferir el cuadro. Por eso, los anti-artistas necesitan a toda costa convencernos de que la

pintura no vale, de que hay que despreciarla, exterminarla o al menos arrinconarla en un lugar olvidado para que así podamos valorar como si fuera arte lo que ellos “hacen”. Por eso gastan tanta tinta y saliva en discursos. Tienen largos y enrevesados discursos sobre muchos temas: sobre la muerte del arte, sobre lo desfasada que está la pintura, sobre lo superada que está la belleza... Tras casi un siglo desde su primera aparición, el anti-arte prácticamente ha monopolizado la atención mediática, invade las escuelas y desvía hacia sí la mayor parte del dinero público invertido en las artes. Poco a poco está logrando su objetivo: va arrinconando al arte, suplantándolo en todas sus facetas: artistas, obras, salas, críticos... todo tiene su versión anti-artística que sustituye a su equivalente artístico. Los hartistas estamos hartos de este crimen tolerado y hasta alentado por la oficialidad, y denunciamos esta suplantación parasitaria. El Hartismo es un movimiento anti-anti-arte.

No es posible convivir armoniosamente con un cáncer agresivo, que te devora desde dentro; es necesario luchar contra él, encontrarlo, aislarlo y extirparlo para que no siga avanzando y llegue a matarnos. No obstante, el Hartismo, como muestra de buena voluntad, está abierto a recibir a los anti-artistas que quieran reciclarse, aprendiendo técnica e intentando ser sinceros por primera vez en su vida.

6. Estamos HARTOS del conceptualismo. Todo el mundo tiene miles de ideas cada día, muchas de ellas geniales. Nada más corriente que tener ideas. Lo que distingue al artista es la capacidad de sacar partido a las ideas creando obras valiosas de por sí. La idea es un pretexto para llegar a una obra, y no al revés.

7. Estamos HARTOS de que cualquier cosa se nos pueda presentar como arte. Si algo necesita estar expuesto en una galería y necesitamos que además nos expliquen una serie de ingeniosas historias para que podamos entenderla y considerarla como obra de arte, es que eso no era arte, sino una refinada tomadura de pelo. Una lata llena de caca es tan sólo una lata llena de caca, por más filosofías de andar por casa que la adornen. También rechazamos enérgicamente la idea de que el proceso es más valioso que la obra, de que sólo el valor “performático” constituye el hecho artístico. Es evidente que todas las artes tienen un proceso, y hasta un rito. Incluso el dueño de un bar que, aburrido, hace una tortilla de patatas, sigue un proceso fascinante y no exento de ritual. Pero el proceso, el rito, sólo tiene sentido porque al final se llega a un resultado. Nadie se come el emocionante proceso de preparación de la tortilla, sino la tortilla.

8. Estamos HARTOS de que se utilice la originalidad, la novedad o “modernidad” como patrones con los que medir el valor de las obras de arte y los artistas. Conceptos entendidos de forma perversa y profundamente estúpida, como valores absolutos, cuando dependen totalmente de la cultura -o mejor, incultura- de quien observa. Pero a pesar de su obsesión por lo nuevo, paradójicamente, el arte oficial está llegando, como la moda, a una reiteración grotesca de formas, maneras e ideas que insulta a la inteligencia. Porque el arte de vanguardia es como una lengua muerta. Se inventa siguiendo reglas que ya no reciben el impulso vital de quienes la crearon. Una vanguardia de laboratorio, hecha por expertos a imagen de la que se conserva disecada en libros y museos. Los grandes gurús del arte oficial dan el certificado de novedoso, atrevido, transgresor o rupturista tan sólo lo que siga alguna fórmula vieja, comprobada infinitas veces, que respeta los cánones de lo que debe ser la vanguardia, sin apartarse de la norma ortodoxa.

9. Estamos HARTOS de la importancia que se le da a los estilos, a los -ismos. Pintar es un acto personal y cada persona es única. Las etiquetas son sólo una manera de ordenar el conocimiento que la Historia del Arte construye, y a los artistas deberían importarnos bien poco. Creemos que lo importante no es pintar según un estilo u otro, sino hacerlo “con estilo”, es decir, bien.

10. Estamos HARTOS de que los que no utilizan sus manos se autodenominen artistas. Para ser artista hay que pintar, esculpir, dibujar... no basta con pensar. Ya nos hemos cansado de los caraduras que no dan un palo al agua y se convierten en artistas por la Gracia Divina o por la del gurú de turno ¡El arte para quien lo trabaja!

11. Estamos HARTOS de trascendentalismos. Los hartistas pintamos porque pintar es lo importante. Pintar no necesita sesudas justificaciones ni excusas. Es una necesidad y un placer. Sólo dibujar y pintar día a día nos hace artistas. A los que tienen dudas sobre este particular los animamos a dedicarse a otra profesión, hay gran demanda de charlatanes entre los políticos y los vendedores.

12. Estamos HARTOS del desprecio a la tradición. Porque el ser humano construye siempre a partir de lo conocido. Rechazar la tradición artística es rechazar la posibilidad de innovación, al rechazar toda referencia, todo apoyo. Nuestro movimiento no es una vanguardia, pero tampoco una contravanguardia. Los avances aportados por las vanguardias históricas ya han sido integrados en la tradición pictórica hace décadas, y por artistas de talento. Esta tradición, enriquecida por aportaciones vanguardistas, constituye la base de nuestra cultura artística común y nuestro acervo técnico actual.

13. Estamos HARTOS de la visión sesgada que se está dando de la historia del arte del siglo XX (y XXI). Es necesario, por el bien del arte y la dignidad de la profesión del historiador del arte una revisión crítica y en profundidad de los postulados sobre los que descansa el relato histórico. Creemos que la Crítica de Arte, con sus teorías vistosas pero interesadas, ha logrado someter no sólo a los artistas, sino a la misma Historia del Arte: se sigue sobrevalorando la importancia de las vanguardias del siglo XX, minimizando el hecho de que se han agotado y muerto en seguida y han sido resucitadas y mantenidas con vida artificialmente. La evidencia documental es apabullante, tan sólo es preciso que los historiadores hagan el trabajo pendiente, registrando los cientos de maestros notables que han estado trabajando e influyendo en sucesivas generaciones de pintores hasta nuestros días, sin alinearse exactamente con vanguardia alguna.

La historiografía oficial, que se plantea el arte del siglo XX como una sucesión vertiginosa de movimientos vanguardistas cada vez más extremos es forzada, artificial.

Se basa en una ideología (el vanguardismo) y no en la narración objetiva de los hechos. Hay tantos artistas “fuera de su época” que todo ese modelo teórico se desmorona: Ben Shahn, Hopper, Balthus, Guttuso, Hockney, Freud, Kitaj... son figuras muy influyentes, pero no encajan ni con calzador en una historia contada como una sucesión permanente de vanguardias cada vez más radicales.

14. Estamos HARTOS de que se desprecie y extirpe siempre la belleza de todo discurso pretendidamente artístico. Para el Hartismo la belleza es el objetivo último del arte.

Rechazamos la pobreza formal del arte oficial, y el esteticismo inverso que hace del cutrerío y la fealdad infinita la máxima aspiración. Esto no significa que nuestro arte se base en viejos esteticismos revenidos, ñoños, cursis. Los temas crudos y desagradables también tienen cabida en el arte hartista. Es la preocupación por lograr una forma armónica, bien construida, lo que los hartistas consideramos principalmente búsqueda de la belleza.

15. Estamos HARTOS del rol asignado al artista de hoy. La pomposa gloria vana, los premios, las bienales, los catálogos y la adulación, constituyan el objetivo vital del artista oficial. Gente sin vocación, sin oficio, con una vida volcada en los actos sociales, lejos del placer de dibujar, del misterio de la pintura, del descubrimiento de nuevos mundos en su interior. Lejos, en definitiva, del olor y el tacto de los materiales del taller. Por el contrario, el éxito para un hartista es poder levantarse cada mañana y pintar.

16. Estamos HARTOS del sistema actual de enseñanza en muchas de las escuelas de arte oficiales. El aprendiz de artista necesita más la práctica que la teoría, pero a nuestros 4 jóvenes se les llena la cabeza de palabrería hueca e inútil, descuidando sin querer -o a propósito- la enseñanza técnica y la práctica extensa que permitirían desarrollar sus habilidades. No entendemos que se niegue a los estudiantes ese derecho. Reivindicamos el valor del dibujo y específicamente el dibujo del natural como base de todas las artes visuales.

17. Estamos HARTOS de la fascinación por las nuevas tecnologías. Los nuevos materiales y técnicas, las tecnologías informáticas o audiovisuales no nos apabullan ni deslumbran, simplemente son parte de la realidad de nuestros recursos actuales, y los utilizamos con normalidad como una herramienta más. A más de un siglo de distancia de la primera película, a más de 40 años del primer ordenador, es una verdadera estupidez seguir babeando por descubrir que el vídeo o la informática existen. Estamos hartos de que esta fascinación bobalicona por el medio o la técnica utilizada cieguen el sentido crítico de todos, haciéndonos tragar bodrios infumables en aras de la supuesta novedad o ingeniosidad del medio utilizado.

18. Estamos HARTOS de que la pintura sea el cajón de sastre donde meter cualquier cosa. Continuamente se nos presenta como artes plásticas lo que en realidad son escenografías, obras de teatro, fotografías, cine... siempre que su calidad sea pobre o nula, pues cuando son buenos esas artes las reclaman, lógicamente, para sí. Con la excusa de que “hay que abrir fronteras”, nos hemos dejado robar el terreno y hasta el nombre: ¿cuántos concursos y salones de pintura han premiado instalaciones, performances, fotos, vídeos?

Recuperemos para la pintura sus lugares y usos naturales.

19. Estamos HARTOS del abuso de las “nuevas propuestas”. El nacimiento de verdaderas nuevas artes será siempre bienvenido, pero no hay razón objetiva para multiplicar las categorías, creando nuevas artes como “performance”, “instalación” o “videoarte”: entes borrosos que nunca terminan de independizarse del seno de las artes plásticas tradicionales. Cuando algo realmente nuevo llega -como en el siglo pasado el cómic o el cine- se abre paso por sí mismo, con fuerza arrolladora, sin deber su existencia a una indefinición nebulosa. En su mayoría estas supuestas nuevas artes son maneras de esconder la incapacidad de crear buen teatro, buena escenografía, buen cine o en definitiva, buena pintura.

20. Estamos HARTOS de que se nos quiera tachar de minoría. Aunque los fundadores del Hartismo somos gallegos, el Hartismo es una tendencia con vocación universal. No somos cuatro locos aislados en el noroeste peninsular contra la tendencia general; realmente, la mayor parte de la gente piensa lo mismo que nosotros.

Nuestro movimiento está afiliado al Movimiento Stuckist (www.stuckism.com), que

lleva desde el año 1999 contestando al arte oficial y hoy está presente en 40 países, con más de 180 sedes repartidas por todo el mundo. El hartismo incluye a todas las artes y a todos los aspectos de la cultura, aunque comience como la revuelta de unos pintores.

El Hartismo es un punto de partida pero también un objetivo. Queremos recuperar la normalidad, la sinceridad y la sencillez de nuestra profesión. Que pintar sea sólo pintar, sin extravagantes ropajes que disfrazan al arte de lo que no es. Aspiramos a ser el niño en el cuento “El Traje Nuevo del Emperador”, diciendo a la sociedad lo que todos piensan pero nadie se atreve a decir.

12 de julio de 2013

Se extienden de 50 a 70 años los derechos intelectuales sobre una obra


Se extienden de 50 a 70 años los derechos intelectuales sobre una obra
Por Lucía Pastor (luciapastor@eldiario.com.uy) Viernes, 5 de julio del 2013

A partir de ahora los derechos intelectuales sobre una obra serán por 70 años.
Es decir que, una vez que se registre la obra, quien tenga sus derechos podrá disponer de estos durante 70 años, período después del cual la obra pasa a dominio público. Hasta hoy los derechos intelectuales se poseían por 50 años.
La modificación fue incluida por el Poder Ejecutivo en el artículo 218 de la Rendición de Cuentas, informa El País.
De acuerdo a la Cámara Uruguaya del Disco (CUD) y a otro jerarca de AGADU, el músico Jorge Schellemberg, el cambio de la ley era un "anhelo" de la CUD. "Uruguay era el país con el período más corto de protección", dijo Schellemberg, "y aun así no estamos a la vanguardia. México, por ejemplo, tiene un período de protección de 100 años", agregó al medio uruguayo.

19 de noviembre de 2012

IMPRESIONES SOBRE NUEVA YORK

RICARDO NOWINSKI
Algunas impresiones del viaje que realizamos a Nueva York, Chicago y Boston, en setiembre del año 2012
La estatua de la Libertad

Disfrutamos mucho Nueva York, fuimos al Museo Nacional del Indígena Americano, __forma parte del Instituto Smithsoniano__, ubicado en la zona de Battery Park, realmente es muy interesante, el museo organiza exposiciones, eventos especiales y películas que presentan el arte, la cultura y los estilos de vida, de los pueblos indígenas en las Américas desde la antigüedad al período actual; su acervo está conformado por trabajos de toda América indígena desde Alaska a la Patagónica. 
Obviamente también fuimos al Museo Guggenheim y al Metropolitan, el primero es muy bueno y muy interesante - muy buena la exposición de Kandinsky con cinco obras emblemáticas del artista, acompañadas de un par de obras de Franz Marc y Robert Delaunay-. También las obras de Antoni Tapies, Eduardo Chillida, Alberto Burri, Riopelle, Mathieu, Hartung, Pierre Soulages y especialmente las dos obras matericas  de Jean Dubuffet, buenísimas!! la potencia expresiva se combina con el sentimiento; y por supuesto no puedo dejar de mencionar, el edificio es la principal obra del museo, una síntesis entre continente y contenido, un maestro Frank Lloyd Wright.
el Metropolitan, es ¡¡¡MAGNIFICO, IMPERDIBLE!!! si uno viene diez veces a Nueva York, las diez tiene que hacer una visita al Metropolitan, solo por este museo vale la pena viajar a Nueva York. La obra de Rembrandt y de Georges de la Tour lo más emocionante, también es fantastica la obra de Alberto Giacometti, Henry Moore, Brancusi, Rodin, (Los burguses de Calais), los impresionistas, sobre todo Monet, y Seurat; Vincent Van Gogh, Braque y Picasso, -las obras cubistas-. Por eso mismo fue que decidí dejar el MOMA par un próximo viaje. 
Hay impresiones que hay que interiorizarlas y dejarlas fluir dentro de uno. Realmente las grandes obras de arte son removedoras, mientras lo escribo se renueva la emoción, en algún sentido cuando un artista puede lograr algo tan fuerte con su obra, se establece un diálogo atemporal con el espectador. __ uno establece de alguna forma, una relación, casi de amistad, se podría decir que cuando uno visita algunos museos y galerías va a la casa de sus amigos __. De esta forma el artista se supera más allá de su propia existencia, trasciende.
Pero Nueva York  no es solo museos y los grandes maestros del arte de todos los tiempos...


Jean Dubuffet 1901 - 1995  -La butte aux visions-1952. Museo Guggenheim Nueva York
 

16 de octubre de 2012

EL LIBRO PRIMERO. ALICIA ASCONEGUY





13 de octubre de 2011

MILO MANARA,EL REY DEL CÓMIC ERÓTICO AL DESNUDO

MILO MANARA
El rey del cómic erótico, al desnudo Hasta el 8 de enero se podrá visitar la retrospectiva con 300 obras del autor

 Irene Hdez. Velasco (corresponsal)

El universo sensual de Milo Manara, lleno de mujeres imponentes dignas de los mejores sueños, se materializa en una exposición en Siena. Realizar cómics eróticos no es nada fácil: lo habitual es que quien lo haga sea descalificado con las etiquetas habituales de pornográfico, indecente, obsceno... Milo Manara es, en ese sentido, la gran excepción. A sus 66 años, y a pesar de que muchos de sus tebeos son sexualmente explícitos, este italiano hace ya tiempo que está reconocido mundialmente como un grandísimo artista y como uno de los grandes nombres de la pintura figurativa. Amigo de Federico Fellini y de Hugo Pratt (el 'padre' de Corto Maltés), gran conocedor de la pintura clásica en general y de Rafael en particular, el de Manara es un erotismo refinado que ha creado escuela y que ha influido -y sigue influyendo- en numerosos diseñadores.El universo sensual de Milo Manara, habitado por mujeres imponentes dignas de los mejores sueños adolescentes, se materializa ahora en Siena. Desde hoy sábado y hasta el próximo 8 de enero, la ciudad toscana dedica al maestro de la sensualidad la primera gran retrospectiva de su carrera bajo el título 'Las habitaciones del deseo'. A través de casi 300 obras que repasan 40 años de carrerra, la exposición en el magnífico Museo de Santa María della Scala (un antiguo hospital) permite al visitante realizarun viaje sensorial y onírico por el mundo de Manara.Hay una habitación dedicada a Guiseppe Bergman, el alter ego de Milo Manara. Hay, por supuesto, un espacio consagrado a las dos grandes heroínas salidas de los pinceles de este artista: Claudia y Miele. No faltan los cómics sobre los Borgia dibujados por Manara con textos de Alejandro Jodorowsky. Hay también una habitación destinada a analizar la relación del dibujante con Hugo Pratt y Federico Fellini. Con este último Manara realizó 'El viaje de Mastorna', un cómic basado en un guión reciclado del cineasta de 'La Dolce Vita' que no llegó a convertirse en filme.Como guinda de la exposición, una 'estancia prohibida' que bajo el nombre 'Eros y Thanatos' reune algunas de las imágenes más sexualmente explícitas del maestro. Y que parece destinada a levantar muy pocas polémicas en vista de los tiempos que corren en Italia, marcados por los escándalos sexuales Silvio Berlusconi, su juicio por prostitución de menores y los detalles sobre sus 'bunga-bunga' que cada día sacan a la luz los periódicos."La vida real está muy por delante que cualquier fantasía", admite Manara. "Los cómics ya no provocan escándalo. El erotismo ha perdido su carga liberatoria y transgresiva, ya no juega el papel provocativo que tenía cuando yo comencé. Me parece que ahora hemos llegado al momento de enjaular, más que de liberar".

(c) 2011, elmundo.es (http://www.elmundo.es/)

26 de septiembre de 2011

UN HOMENAJE A LA CULTURA



anainesbaxter

 Un Homenaje a la Cultura


El 12 de marzo pasado, Silvio Berlusconi tuvo que enfrentar la realidad.
           
            Italia festejaba el 150 aniversario de su  unificación y en esta ocasión, se dio una  representación en la Ópera de Roma, de la música mas simbólica de esa celebración: Nabucco, de Giuseppe Verdi, dirigida por Ricardo Muti.  Nabucco, de Verdi, es una obra musical y política: evoca el espisodio de la esclavitud de los judíos en Babilonia y el famoso canto "Va pensiero" es el que canta el coro de esclavos oprimidos.

En Italia, este canto es el símbolo de la búsqueda de la libertad del pueblo, en los años 1840 – época en que fue escrita la ópera – cuando estaba bajo la opresión del imperio de los Habsburgo, mientras se luchaba, hasta la creación de Italia unificada.
Reproducción de El Times de Londres:  Entrevistado Ricardo Muti, el director de la orquesta, habló de lo que fue una verdadera función revolucionaria: "Al principio, hubo una gran ovación del público. Luego empezamos la ópera. Todo bien, hasta que llegamos al famoso canto de "Va pensiero"; inmediatamente, sentí que en el público la atmósfera se tensaba. Hay cosas que uno no puede describir, pero que se sienten. Antes de eso, reinaba un profundo silencio. Pero en el momento en que la gente sintió que empezaba el "Va pensiero", el silencio se llenó de un verdadero fervor. Se podía sentir la reacción visceral del público, con  la lamentación de los esclavos que cantan  "Oh patria mía, tan bella y perdida".
Cuando el Coro terminaba, ya entre el público algunos gritaban  -¡"Bis"! Y otros
-¡"Viva Italia"! .  Desde el gallinero, tiraban papeles con mensajes patrióticos.
Aunque ya lo había hecho, una única vez en la Scala de Milán, en 1986, Muti dudó en  aceptar el "bis" para Va pensiero.
Una ópera debe ir del principio al fin, no quería un simple bis.
-"Debería haber una intención especial", dijo el director.
Pero el público ya había despertado su sentimiento patriótico. En un gesto teatral, el director de orquesta dio vuelta a su podium, enfrentando a la vez al público y a Berlusconi. 
Cuando se callaron los pedidos de bis para "Va pensiero",  se oyó una voz que gritó -¡"Larga vida a Italia"!. . . 
 Muti dijo: -"Sí, estoy de acuerdo  con Larga vida a Italia, pero . . .
- Aplausos -,
Ya no tengo 30 años, he vivido una vida, como italiano.  Recorrí el mundo y tengo vergüenza de lo que pasa en mi país. Así que hago caso a vuestro pedido del bis de "Va pensiero". Y no es sólo por  la alegría patriótica que siento, sino porque esta noche, mientras dirigía el Coro que cantaba "Oh, mi país bello y perdido", pensé que si continuábamos así, íbamos a matar la cultura sobre la cual  se ha construido la historia de Italia. En cuyo caso, nosotros, nuestra patria sería realmente "bella y perdida". -Aplausos  a todo volumen, incluso del Coro- 
- "Desde que reina aquí un clima italiano, yo, Muti . . . -juego de palabras con su nombre-  querría ahora, que le demos un sentido a este canto. Como estamos en nuestra Casa, el teatro de la capital,  con un Coro que ha cantado maravillosamente y que está acompañado,  también magníficamente, les propongo, si ustedes así lo quieren, cantar juntos todos". 
Entonces, invitó al público a cantar con el Coro de esclavos. 
"-Vi grupos de gente que se ponían de pie. Todo el teatro se levantó. Toda la Ópera de Roma se levantó. El Coro también se levantó. Fue un momento solemne en la ópera".
Esa noche no fue sólo una representación de Nabucco, sino también una denuncia del teatro de la capital a los políticos.
Después de la representación, Gianni Alemanno, el alcalde de Roma, subió al escenario para pronunciar un discurso denunciando los cortes del gobierno al presupuesto de Cultura.
Alemanno es miembro del partido de gobierno y ex  ministro de Berlusconi.

Esta intervención política, en un momento cultural  de los más simbólicos para Italia, produjo un efecto histórico, tanto más cuando Silvio Berlusconi estaba presente en el teatro.
(Traducción Elenota, Mayo 2 de 2011)

No dejen de verlo, vale la pena.
VIDEO :


NO RESIGNARSE. ERNESTO SÁBATO

 Recibimos y publicamos,un  muy interesante texto de Ernesto Sábato

"Hay una manera de contribuir a la protección de la humanidad, y es no resignarse".
Caer en la resignación es suicidarse de por vida. Los tiempos actuales son una invitación permanente a la actuación. Hoy, quizás como ayer y tal vez como mañana, debemos rebelarnos ante la siembra de injusticias que ahogan al mundo; sublevarnos ante los sembradores del terror; negarnos a tomar el camino de la violencia; levantarnos tras cualquier caída; alzarnos con la bandera del diálogo y anunciar que es posible la paz, porque la paz realmente la injertan las personas, no las estructuras de poder. En los pequeños gestos humanos que brotan de la vida es donde nace la armonía. Por eso, detrás de cada acción humanitaria florece la ansiada concordia que todos requerimos como el pan con el que nos alimentamos.


Lo que sucede es que hay que situarse en el verdadero corazón de la existencia humana y asistirla con los cuidados que un artista incrusta en su obra. Partamos de la realidad. Nadie me negará que todo ser humano siente el deseo de amar y de ser amado. Sin embargo, ¡qué complicado es a veces amar, dejarse amar y sentirse amado! Los mayores fracasos siempre provienen del amor, incluso hay quien llega a dudar de que el amor sea un imposible. Las carencias afectivas son uno de los grandes males que ahogan al mundo, hasta el punto que muchas personas consideran que este sentimiento es una visión ilusoria, algo irrealizable. ¿Tendremos que resignarnos, pues? A mi juicio, ¡jamás! El amor es lo que mueve todo y lo que, en verdad, nos conmueve por dentro. Lo admirable, como tantas veces dijo Sabato, "es que el hombre siga luchando y creando belleza en medio de un mundo bárbaro y hostil".
Por consiguiente, desfallecer es lo último, si además la propia vida ya es deseo, camino por el que todos transitamos y en el que todos necesitamos ayuda. Al final uno llega a la conclusión de que solamente una vida de entrega a los demás es una vida plena, una vida vivida en la perfección y trascendida por la hermosura. Esto es lo que nos sacia el corazón. El que lo probó sí que sabe de qué estoy hablando.
Sin duda, para crecer en esta estética hay que expresarse en el amor y este es el compromiso al que todos estamos llamados, solo es cuestión de saber ver que el amor domina todas las cosas, el universo entero, y nosotros no vamos a ser menos. ¿Cómo resignarse a una vida sin ideales, a una sociedad marcada por las injusticias, por la falta de libertades? ¿Cómo permanecer callados ante gobiernos que usan sus armas contra su propio pueblo? ¿Cómo bajar la cabeza ante la violencia indiscriminada de los que pretenden justificar tan viles acciones con objetivos políticos? Hemos de derribar las barreras del miedo y trabajar a destajo por un mundo embellecido a través del esplendor de la verdad.
No hay que tener recelo en llevarlo a buen término, aunque el trabajo sea duro y difícil, pues, como apuntó el escritor argentino, "al parecer, la dignidad de la vida humana no estaba prevista en el plan de globalización". Téngase siempre en mente que el nivel de decencia tiene que estar siempre por encima del nivel del pánico, somos personas con derecho a ser personas. Recuerden el dicho popular de morir de pie antes que vivir arrodillado.
Me viene a la memoria la declaración de un joven destinado a ser asesinado en un mundo de exterminio:
- "A cada nuevo espanto o abuso debemos oponer nuestra voz. Podemos sufrir, pero no debemos sucumbir a las atrocidades humanas". ¿Cómo resignarse a la intolerancia, al irrespeto de la vida humana? Tampoco el mundo debería encogerse de hombros en cuanto a los avances en la integración social, a pesar de los tiempos complicados que vivimos. Es tiempo de imaginar soluciones, de aprovechar experiencias exitosas y de evitar errores (y horrores) del pasado.
Ciertamente, como expresó Sabato, "el mundo nada puede contra un hombre que canta la miseria". Siempre nos queda la palabra. Y en esa palabra se imprimen acciones para llevar a cabo y opciones para tomar. Así, en este lenguaje vivo, la palabra justicia no tiene ningún sentido mientras seamos incapaces de hacer justicia, de tomar la buena costumbre de dar a cada cual lo suyo. Tampoco la palabra progreso, que tanto se dice, mientras haya personas que se mueren de hambre. La palabra no se le puede quitar a nadie, debe ser libre como el pensamiento. Dejemos, pues, que entone la voz todo aquel que tenga algo que decir, que denunciar o que aplaudir. Cuando la palabra sale del alma nos aproxima unos a otros; sin embargo, en el momento en que la palabra se ensordece por las armas, cada cual busca su distancia y su lejanía.
El ser humano no puede vivir con los males. Cada vida, cada ser humano, cada situación está reclamando la presencia viva de gentes con corazón y coraje. El compromiso con la vida nos alcanza a todos, especialmente con el más pobre y marginado. No cabe la pasiva resignación ni dejar que las cosas continúen así o, como sucede con frecuencia, degeneren en situaciones peores. Nuestra memoria de luchas inútiles se puede cambiar; además, es el cambio del cambio que el mundo pide, y que el autor de El túnel rubricó como viable al decir que "la historia no es mecánica porque los hombres son libres para transformarla". La gran transformación del mundo no puede esperar más, y ha de iniciarse en cada uno de nosotros, que es donde nace, crece o decrece, al contacto del amor que nos prodiguemos. No resignarse, pues, que el primer peldaño siempre parte de uno mismo, de su estado de ánimo, en definitiva.


Al fin y al cabo, uno no halla la belleza si no la lleva también consigo.

6 de septiembre de 2011

LA MEDIDA DE LA CULTURA ES LA MEDIDA DE LOS PUEBLOS. Por JUAN MASTROMATTEO




ARTISTAS EN CONSTRUCCIÓN

Encuentro, 6 de setiembre 2011 Intendencia de Montevideo.


La UAPV, Unión de Artistas Plásticos y Visuales quiere dejar constancia que, por múltiples razones que no es el momento de detallar, nuestra cultura y las artes plásticas y visuales en particular, han estado inmersas en un proceso de casi cincuenta años de descuido, indiferencia y desamparo en el marco de las políticas públicas.
Los intentos gremiales en este sentido, también se enfrentaron a dificultades propias de organización, pero sobretodo a una realidad indolente, excluyente y desintegradora.
Debemos entender que la cultura y el arte no son adornos para discursos circunstanciales, es la esencia que nos distingue y da forma a todas las variables posibles de nuestro ser nacional.                             
Es en este marco que algunas medidas públicas se vuelven insoslayables e impostergables.
Nuestro gremio, una vez más, reclama que  

1) Se estudien mecanismos de reparación y consolidación de un estado de derechos y obligaciones que atienda por ley, la seguridad social del artista como trabajador y fundamentalmente, como uno de los principales gestores de nuestra identidad en el imaginario colectivo.
Que se contemple especialmente la situación de los artistas de edad avanzada, cuya realidad los coloca al límite de la indigencia, del estancamiento y la decepción.
Quien no conoce algún caso en que después de años de pelear la dura realidad, el artista desamparado termina muriendo en pleno estado de abandono e indefensión.

2) Que desde el Estado se protejan y estimulen todas las actividades creadoras, sin exclusiones ni postergaciones.
Sin embargo el Estado le exige al artista un modo de devolución económica a modo de justificar un posible ingreso, mientras ese mismo artista ha dedicado su vida, robándole horas al descanso en su afán por perseguir un sueño, dejando en muchos casos el legado de una obra, de la cual, termina siendo el Estado su principal beneficiario. Nos preguntamos entonces ¿donde está la deuda y quién debería pagarla?

3) Temas como la vivienda y la salud también nos preocupan.
Y preguntamos ¿no podrán instrumentarse medidas para que se incluyan en los planes habitacionales, a nivel nacional y departamental soluciones de viviendas para artistas con sus respectivos talleres, dignificando así la trayectoria del artista, al mismo tiempo que valorizando  la acción social.


4) Que los frutos de tanta creación, en obra y pensamiento, sean protegidos, promoviendo más y mejores espacios de exhibición, facilitando y no postergando, a veces indefinidamente, el encuentro entre la obra, el artista y la sociedad para la cual trabaja.
Artistas que han dedicado una vida entera a la actividad creadora se encuentran con dificultades a la hora de conseguir sala para exponer, y no importa aquí saber si es por decisión individual y subjetiva del encargado de turno, o porque la burocracia es demasiado pesada, lo que si importa destacar es que el artista en esa situación se siente excluido de su propia sociedad y obligado a replegarse cuando no, a perder toda  esperanza de que algún día. se le haga posible.  

5) Que se aplique al fin, en las aduanas, la ley de libre tránsito de obras de arte, pues nos consta que muchos compañeros artistas han sido impedidos de cruzar la frontera con su propia obra, con todas las pérdidas que ello significa: desgaste físico, perdida económica y frustración anímica.
El desarrollo de una sociedad no se mide únicamente por sus variables económicas, mas aún, nos atrevemos a afirmar que solamente la cultura, en sus múltiples variaciones, da una medida de la condición humana del ser, al tiempo que informa sobre las dimensiones de toda una sociedad.
La medida de la cultura es la medida de los pueblos.

No queremos sin embargo terminar sin advertir y agradecer ciertos gestos que desde el poder público, comienzan a vislumbrarse en el sentido de dar satisfacción a algunos de estos reclamos.
Sería para la sociedad y para este gremio, motivo de gran satisfacción que algunas de estas necesidades, hoy solo palabras, se vean a corto y mediano plazo incorporadas a nuestra realidad.
Seremos individualmente mejores y socialmente mas solidarios.

Muchas gracias.

5 de septiembre de 2011

BIENAL DEL MERCOSUR: URUGUAY ELIMINADO -- Por NELSON DI MAGGIO – La República 27.08.11


Bienal del Mercosur: Uruguay eliminado

En el momento en que Uruguay asume la presidencia pro tempore del Mercado Común del Sur (Mercosur), con sede en Montevideo, la 8a Bienal del Mercosur de Porto Alegre excluyó a todos los artistas uruguayos. 

Nelson Di Maggio – La República 27.08.11

Curiosa paradoja. Una bienal que comenzó brillante y vital en su primera edición de 1997, con la orientación de Frederico Morais, y la exclusiva participación de los países mercosureños. Fue un intento de integración cultural y de conocimiento de las respectivas realidades artísticas hasta ese momento poco o totalmente desconocidas. Como continúan hasta hoy. Eso la distinguió de su hermana mayor, la de San Pablo, proyectada, errónea- mente, hacia un internacionalismo similar al de Venecia, madre de todas las bienales. 

Hasta la 5a edición, la Bienal del Mercosur se concentró solamente 
en los cuatro países fundadores (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay) más dos luego incorporados (Bolivia y Chile) con invitación especial a otro país del continente (México, Colombia o Venezuela). A partir de la 6a, las cosas se modificaron y la orientación se situó más allá de las fronteras geopolíticas. Estados Unidos, Asia y Europa comenzaron a desplazar a los sudamericanos, sin ningún criterio válido o valioso. 
Aún así, Uruguay mantuvo su nivel de participación, aunque con un 
claro y lento desplazamiento. Que finalmente se logró en la 8a Bienal a inaugurarse el 10 de setiembre. A las autoridades nacionales no pareció importarles. El MEC, siguió afirmando su inoperancia para administrar los asuntos propios de su cartera. Los históricos y lamentables sucesos alrededor del último Salón Nacional y del envío a la bienal véneta, dejaron al descubierto la orfandad de funcionaros idóneos para orientar con eficacia, en lo interno y en el exterior, las artes visuales. 

La ausencia de Uruguay en la Bienal de Porto Alegre no es culpa exclusiva del hegemonismo cultural brasileño y del equipo curatorial 
actuante que finge ignorar la realidad artística del país. La otra parte de culpabilidad recae sobre el MEC. Así como no respondió a la invitación de la bienal de San Pablo (otra ausencia uruguaya), ni siquiera se ocupó de tomar contacto con Porto Alegre y tener el interés en indagar sobre la posible participación local, estableciendo un diálogo cordial con las autoridades gaúchas. En otros tiempos, la existencia de la Comisión Nacional de Artes Visuales permitíó vínculos con el exterior. Desaparecida, no quedó ningún funcionario capacitado para hacerlo. El aislamiento del arte uruguayo con el resto del mundo va creciendo y es a través del esfuerzo privado que se conoce, como sucedió con Torres García y Barradas en Beijing este año. 

La 8a Bienal del Mercosur se rige por el lema "Ensayos de geopolítica" y reunirá 107 artistas de 34 países, con pérfida ausencia de Uruguay, hay que insistir. El colombiano José Roca, curador general, desenvuelve siete grandes acciones abordadas por medio de dos estrategias: expositivas y activadoras, en la participación de los artistas con el público y pretende discutir la territorialidad a partir de las perspectivas geográficas, políticas y culturales en las nociones de localidad, territorio, cartografía y frontera, el Mercosur como construcción geopolítica y los organismos internacionales de la región. Eso sí, sin Uruguay. ¿De qué Mercosur se hablará?